Poliomelitis - Parálisis infantil - Poliomelitis anterior aguda
Infección vírica aguda que se manifiesta de forma muy variada y que va de la fiebre leve, cefaleas y molestias o vómitos de la enfermedad menor a la fiebre, cefaleas intensas de la enfermedad mayor, rigidez de nuca y espalda y sobre todo atonía muscular y parálisis asimétrica de grupos musculares diferentes (según la localización de la lesión en la médula espinal o en el bulbo raquídeo). Esta alteración medular es la que establece la cojera característica.
Como es sabido, la infección, en un 90%, está confinada a niños menores de cinco años pero ha habido epidemias que han afectado a niños mayores y adultos jóvenes. Mas aún, recientemente se ha descrito un síndrome con parálisis y atrofia progresiva años después de la poliomelitis paralítica aguda. De este síndrome no conocemos sino que supone la pérdida, añadida a la primera, de material neuronal del cuerno anterior de la médula.
El agente productor es el poliovirus que se instala, por contagio directo, en el único huésped natural que tiene: El hombre.
Ahora bien, tanto la epidemiología de la enfermedad como la patogenia están llenas de detalles que inducen una reflexión sobre la poliomelitis, desde otro paradigma.
Por ejemplo:
- ¿Porqué solamente uno de cada 100 infectados desarrolla la enfermedad? ¿Qué tienen los 99 (?) restantes que lo impiden?
- ¿En que circunstancias el virus alcanza el S.N.C. a través de la red nerviosa autónoma digestiva?
- ¿Por qué la lesión neuronal por el virus produce una intensa reacción inflamatoria a veces y a veces no?
- ¿Por qué algunos enfermos recidivan y agravan la lesión años después de la enfermedad primaria?
Estas y otras preguntas deben ser respondidas y no creemos que puedan serlo dentro del ámbito fijo de la virología. Planteamos, por tanto, un estudio complementario desde la Medicina Biológica.
POLIOMELITIS Y MEDICINA BIOLÓGICA
En la clínica actual en los hospitales de China se ha alcanzado un consenso para explicar el terreno biológico en que se constituyen tanto la poliomelitis como sus diferentes grados de lesión e incluso el terreno en que se cronifica el proceso o se producen recidivas. Se define como Vacío de Yang de Bazo y Riñón asociado a Vacío de Qi y Sangre y asociado a su vez a Vacío de Yin. Este cuadro gestiona un Calor por Vacío que ataca el S.N.C. y atrofia tendones, músculos y huesos.
Desde luego, para un médico entrenado en la semiología china este terreno es elemental, a pesar de lo cual sugerimos que los síntomas que caracterizan estos vacíos energéticos sean evaluados con precisión tal y como planteamos en la primera parte de este libro.
Se trata de una serie de deficiencias cronificadas y asociadas en las que la anemia o preanemia constantes más el friolerismo, la inapetencia o malabsorción y dispepsias y la fatiga global serían lo mas obvio del cuadro junto a los contradictorios signos de calores – sofocos – sudores anormales, lengua, boca y garganta secas que caracterizan el Vacío de Yin .
Se impone, por tanto, BASE-4, BASE-6 y FA-352 . Esta estrategia se justifica porque BASE-4 constituye una sinergia de sabores estimulantes del metabolismo gástrico (hinojo, fenogreco, etc.), duodenal y pancreático pero a la vez hepático, cardíaco y suprarrenal. Con esta estimulación se rompe el cuadro de deficiencia energética que es esencial para que se desarrolle o agrave la enfermedad.
A la vez BASE-6 produce un reequilibrio neuroendocrino ( Vacío de Yin ) y potencia a la vez la sangre sobre cuya deficiencia es más propia la poliomelitis. FA-352 apoya y completa ambas acciones.
En China se prescribe WEI ZHENG FANG (U-41) (SIN FABRICAR).
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